UNA LUCHA POR LA DIGNIDAD – SAHARA LIBRE

En este vídeo se explica detalladamente el conflicto entre el Sáhara Occidental y Marruecos. Los antecedentes y las razones que han llevado al nuevo conflicto bélico entre ambos países, reavivado desde el pasado 13 de noviembre del 2020. Las responsabilidades de España como potencia administradora del territorio saharaui y el silencio de los medios de comunicación.

Mayú Sidi, Juan López y David Rodríguez.

اليوم العالمي للغة العربية / Día Mundial de la Lengua Árabe

ولدت في الصحراء الغربية وتعلمت القليل من لغة العربية في مدرسة الحضانة. تعلمت هذه اللغة الجميلة بالأغاني والقصص

 عندما بدأت في مدرسة الابتدائية بدأت بالقراءة. لكن في نفس العام سافرت إلى إسبانيا. كان هذا الوقت في إسبانيا طويل ولذلك نسيت كل ما تعلمته عن اللغة العربية عندما كنت صغير

في عام 2016 ، سافرت إلى بلدي مرة أخرى ، وقضيت شهر رمضان والصيف مع أهلي وتعلمت اللغة العربية مرة أخرى عندما قرأت الترجمة من القرآن

 بعد ذلك الصيف بدأت في الاستماع إلى الأغاني باللغة العربية ومشاهدة الأفلام. حتى أنني بدأت القليل من الكتابة. في مدرسة الثانوية كنت مقتنعًا أنني أريد دراسة اللغة العربية في الجامعة

الحمد لله حققت حلمي. الآن أدرس اللغة العربية في الجامعة. بصراحة هذه ليست لغة سهلة و لكن هي لغة مفيدة و جميلة جداً

في المستقبل القريب أريد أن أساعد الكثير من الناس بدراستي  و أن أدرس لغة العربية والإنجليزية في مدارس العربية 

المحجوب سيدي

Human Rights

By Mayú Sidi

Human Rights, for whom? We need solutions no more victims, We desire efficient decisions so let´s start this little story by its end.

We need more leaders in this world. Yes, of course we can’t transform the planet in just a second. We don’t have this magical power… at this moment. But we certainly can help somebody in a difficult situation, read about other cultures or share our knowledge. We can be critical about what we read or hear and learn more about the reality, our reality. Maybe we can be volunteers. Maybe we can smile to someone and tell him or her good morning sir or madam. That’s enough. This can change our world.      With every little generous act, the magic is possible. Protecting Human Rights is our mission and our legate for the next generations. If they call us crazy youngsters, we will be the crazy generation who will change this world.                                                          

Nice words. Let’s act.

We are in Beacon Hill, Boston City. Everybody needs something. Some people need go to shopping, others need a better car, the latest phone… people need and need. Especially now, Christmas time. It´s normal. I know that they want to make happy their boyfriends and girlfriend, or make a surprise for their grandparents. Happy times. But stop… happiness. What is happiness?

Meanwhile in Saná, Yemen, fear and terror are a custom in the streets. The day is dark, the night is hell. There isn’t Spotify there. Nevertheless, there are gun noises every day. A civil war started in 2015 and caused a big humanitarian crisis, famines… A sad reality, our world´s reality.                       According to the UNHCR website, in 2019 more than 8,500 children died every day from malnutrition. You can imagine the situation after coronavirus´ consequences.                    What about the future of these children?  They need peace, a safe live, good nutrition, they need a safe roof and the chace to go school. They only need a childhood that nobody protects. Where are the Human Rights? Where?       

The sons of the clouds are the Sahrawis. Because they pursue clouds and rain.            But in Laayoune there are numerous Human Rights violations that have been committed for years in the capital of Western Sahara.  The Saharawi population is persecuted and mistreated for living in its country.   Sahrawi people peruse clouds but also the justice, dignity and freedom.                                              

Let’s go a little bit lower. In Somalia, Anab a mother of three children said: “What makes me happy is to watch my children sleep when they are full”.  They only need their rights. No nice words, no perfect and organized texts in every language.

Let’s jump to… no! stop!  Enough of sad news, enough of indifference, enough of injustices and nice talks. We must act. Only the people save the people. We see it, what are the United Nations doing regarding this circumstance? Who does check the deficiencies of this organization? And, as usual, it is always the vulnerable people who suffer these consequences.

We should act now. We need real and universal Human Rights.

Un ciclo

Por: Mayú Sidi

Cimas y corrientes.
Donde los rayos del sol se hacen presentes.
Desde la primera luz de la mañana, llamada al rezo.
Tímida luz madrugadora, rutina sin bostezos.
Rayos de luz de una nueva mañana, otra y otra…
Sin saber que el secreto residía en esos instantes.
Desbocarse en un trotar. Adicta lujuria sin descansos, otra y otra.


¿Qué fue aquello que golpeó el tiempo? Que ayer nos parecía un paraje lejano, místico,
seductor y renacentista. Una meta y una ilusión. Despertar una mañana y ya todo aquello se transformó en pasado. ¡Qué truco!, ¡Qué truco! flores y ovaciones al mago Tic.
Tac! golpeó el tiempo lo inimaginable, análisis bordados que la infidelidad del reloj permitió escribir en los márgenes. Patinazos, vuelta de triple giro en el aire y un aterrizaje limpio. Contra todo pronóstico y contra los planes perfectos del pasado.
¡Pero oye, nada mal! Me gusta.


¿Fue aquello lo que tan lejos se veía?
Viñetas del tiempo una a una, invisibles en el televisor.
A instantes fugaces. Al ritmo cardíaco de una estrella fugaz.
¿Fue aquello lo que se imaginó algún día?
¿O cayó en el camino sustituido por otros senderos?
¿Fue aquello lo que algún día se soñó? ¿O sólo perdura esa esencia primitiva?
Quizás demasiadas rumbos inevitables, que fueron construyendo una nueva vía.
¿Perdura o cayó algunas de esas mañanas? Y otra y otra…


Donde el sol se hace presente desde las primeras horas de la mañana. Rayos de luz, ¿los mismos?… probablemente sí. Su reflejo en aquel espejo nunca dio luz a gemelos. Un reflejo limpio, sano y virgen. Agua que brota desde la cima de la montaña, que antes de su lenta caída, disfrutaba de aquel paraje privilegiado. La ciudad aún descansaba tras una jornada tranquila de domingo. Las luces alineadas en disposición de aquellos locos que volvían o iban al trabajo. Zona VIP, pasen por favor.


No todos los reflejos de las nuevas corrientes disfrutaban de aquella escena mañanera.
Unas cuantas de toneladas lo hacían en horas donde la luz del astro amarillo deslumbraba cualquier mirada. Horas de calor y angustia. Reflejo del sol sin maquillaje, rayos sin filtros, directos y contundentes. Decisiones fluidas, sin nudos en las garganta.


Otras cuántos litros de agua quedaban estancados, con ansia de poder partir y continuar su travesía. Desarmadas, se apegaban a una única esperanza: corrientes imprevistas, oleadas alentadoras. Un rescate de equipo.
Una oleada revolucionaria que se enfrentase a las profundidades de los hoyos, a las
montañas de hojas, palos y a las copas de los árboles caídos.
Una manda de oleaje que enfrentase el estancamiento dictado por las rocas.
Donde la justicia y la injusticia son lo mismo, una mezcla de… bah! demasiados
pensamientos. Es el ciclo de la naturaleza. ¿Natural 100%? Si no es exprimido entonces sí.


Estar en el sitio adecuado y en el momento que corresponde.
¿Miedo?… una bajada tan inclinada siempre es impredecible.
Lo desconocido produce dudas y contra respiraciones.
Aceleraciones y sudores…
¿una corriente de un río suda?… umm quizás.
Un breve pasaje, ¡que tonto era ese miedo!
Una caída limpia siempre despeina, incluso al agua.
Remolinos de adrenalina.


En su curso medio: paisaje tranquilo, bajo firmes puentes del siglo XVIII.
Marea espectadora de una ciudad que la iluminación embellece y la torre de la catedral
corona. Privilegios de las orillas. Bajo la expectación de turistas, curiosos historiadores,
niños juguetones. Un helado y un paseo. Incluso en este curso del río todo es impredecible.
Ser guía y formar parte de metas claras, objetivos que te enorgullecen y que te hagan sacar una sonrisa imprevista, impredecible.
Promesas que nunca hay que leer al pie de la letra.
Guiar y saber adaptarse al curso del río.
Al transcurso de las necesidades.
Al servicio del destino.
Las bajadas, el va y viene, las rocas, los hoyos, las orillas artificiales de cemento, aquel
helado y ese beso que culminó con un candado atrapado entre los metales del puente.
Todo es parte.


Lo fijo se estancó con lo estancado, sin fé en ninguna corriente de rescate.
Mil chorros de esperanza y ninguna respuesta acertada.
Lo que se consume que no te consuma.
Los semáforos de la naturaleza te enseñan que un color no es eterno.
No te quedes dormido. Si hubo dos opciones es para poder jugar y combinar dos
movimientos. Conservar lo que no se posee no es fiable.
Por falta de corrientes no significa que mañana no regrese el oleaje.


Un stop imprevisto, con lo bien que íbamos!…
Separarte de tu corriente, ¡a que destiempo! Costumbres que te atrapan. Marca de la casa.
Un simple matiz puede unir y separar con la misma facilidad. Y aprender por experiencia en esa pausa imprevista el significado de fidelidad. ¡Que joya!
Confianza que fluye en esta nueva corriente. Compromiso ciego con estas aguas.
Simpleza que se convierte en forma de vida.
Crecer significa que lo que algún día te hizo daño no se lo desees a nadie jamás.
Ser maestro y formar parte. En mi corriente fluye la verdad.


Se estancaron con peces enredados, tapones y tampones.
El faltó a las clase de naturales de las las tres erres. Ella aún cree que el cambio climático es una fantasía de los noticiarios internacionales.
Una caída tras otra.


El cerebro absorbe desde sus raíces nerviosas aquello de lo que nos alimentamos…
Quizás sea ese el problema… lo que se da en su medida, se devuelve en su medida.
Leyes de la naturaleza, sin exprimir.


Quizás no sea mañana, ni el amanecer de pasado mañana…
Una mañana y otra y se recolectará una abundante cosecha de aquellas semillas artificiales que se sembraron algún día. Semillas de intereses, codicia y arrogancia.
Tomates, sabor a tomate.
Una desdichada primavera que divorciará por desesperación al equilibrio de la naturaleza.


Contaminación y más contaminación, plásticos y más plásticos. Toxicidad en oriente hasta Cabo de Hornos. Nosotros somos el problema y nosotros somos la solución.


-¿Cuando saldremos Guguo-gotón?.
-Tranquilo Flash-gotín, si todo irá bien y podremos salir pronto de aquí.
Cuando salgamos ya sabremos a quién regatear.
Yogurín y sus amigos volverán a su hogar.


Experiencia la madre de a la desembocadura.
Culmen agridulce: Un manojo de corrientes dispersas. Hoyos invisibles y rocas primitivas. Luces de vida y luces de sombras. Ciudades embellecidas. La Toscana.
Pequeños oasis en la lejanía. Generaciones de personas, Esperanza, felicidad y paz.
Un trampantojo, La Isla. Una manada y un lince. Doñana
Orillas descentradas. Un acelerón, persecuciones infinitas como la de Apolo y Dafne.
Calma y control. Vuelta al caos. Corrientes contra corrientes, uniones descontroladas.
Un paseo y un caminar.
Tapones y botellas. Esplendor. Limpieza ciega y frutales de colores intensos.
Libertad muda y sofoco sordo.
Abundancia desmesurada, amplitud infinita, peces y pescados. Redes y banquetes. Corales y salmones de agua dulce. Barcos y turbinas. Máquinas genuinas.
Curvas cerradas, golfos, paisaje marino. Pescadores a la deriva, Santa Carmen. Cuece el agua salada para alimentar al mundo. Nubes de colores. Vuelos altos, vistas de pájaros.


Cimas y corrientes.

Tres generaciones

By: Mayú Sidi

Abuela:

-¡Estuve ayer con ella!

-¿Con Toñy?, si no sale de su casa. Y con esto del confinamiento. Se cuida como una manzana.

-¿Es un halago o pura envidia?, bah! nunca te entenderé. Sí, la ví en el mercadillo.

-Nunca quisiste entenderme, ni desde chicas. ¡Hay que ver que no cambias Doña Pedrosa! A nuestra edad la envidia sólo vale para restar respiraciones y días.

-¡Que envidia ni ocho cuartos, días es lo que nos falta!

-La palabra envidia siempre encubrió la palabra vida en ella. Y los ocho cuartos… ¡Vamos a por ellos al Roca!, que nos cierra el hombre.

 

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Hijo:

Agenda 2020, nota en el día, lunes 13 de abril, lunes.                                                                    Día 29 de confinamiento.

Camina, y no olvides el lugar de tus primeras huellas.                                                            Dime tus planes, en forma de susurro, si es así como lo quieres.                                                Si tienes miedos, ese es tu camino.                                                                                               Los retos, son tus focos de guía.

Trabajo, trabajo, trabajo y trabajo.                                                                                                  Constancia, constancia y constancia.                                                                            Perseverancia y perseverancia.                                                                                                      Llegar… y no hay dos opciones para ti.

Fuisteis un ejemplo, sin pretender serlo.                                                                                        Guiasteis a muchos, perdidos y eufóricos, sin pretender ser unos guías.                              Dichosa humildad silenciosa.                                                                                                            El equilibrio perfecto, la lección aprendida.

No existe ningún foso, por muy oscuro que sea, sin un suelo firme.                                      Los que callan y tejen.                                                                                                                  Desenlaces que conmueven y me llenan de admiración.

Los resultados aumentan cifras. ¿Pero dónde quedó el camino?                                              Los que emocionan e impulsan a otros.                                                                                          Reflejo de lo que queremos.                                                                                                                Reflejo de nuestros corazones.

Sencillez, gracias.                                                                                                          Perseverancia, gracias.

 

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Nieto:

-¡A ver los del fondo, por favor! ¿nos callamos?. Vale perfecto, mañana traeré las bases del concurso.

-Profesor. aquí, (a Roberto, susurrando: ¿¡está ciego eh!?) -¿Cuando es el concurso profesor?

-Mañana lo explicaré todo Pablo.

Cuaderno de Pablo: La Adrada, 13 de marzo del 2020.

Lo haré, por ese abrazo.                                                                                                                       Pero no es el momento, mañana.                                                                                                  Ese beso, se lo robaré. Mañana.                                                                                                      Lo sé, hasta mañana.                                                                                                                              …                                                                                                                                                                Juro que lo haré.                                                                                                                                No es el sitio ni el momento. Mañana.                                                                                        Tampoco la V, en su escondrijo en Ávila.                                                                                          Que este poema se cocina para ella.                                                                                                Aila.Pero no para mañana, emplatado y para ahora.

¡Una flor y un café, del día por favor!                                                                                                Para estos ojos, aquí su servidor.                                                                                                                         13/3/2020

Poema ganador del concurso Versos de Ávila.

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Dafne

Fue un duelo.                                                                                                                                      Pitón había caído, la colosal ya descansaba.                                                                                  Su madre Gea sollozaba océanos.                                                                                                    El oráculo de Delfos aguardaba nuevo guarda.

El autor, el arco del perfecto.                                                                                                          Firma del bello, la mirada seductora.                                                                                              Ufano por su triunfo Apolo hizo sonar su lira.                                                                                Un deleite para los oídos, un concierto para los mortales.

Con un aire altivo El fuerte dijo a Eros:                                                                                            ¿Dónde vas pequeño? ese arco no es para críos.                                                                            Y aconteció que el ángel lanzó su venganza.                                                                               Un dardo de oro alcanzó la pasión del innegable.

¿Una pasión sin apasionada?, ¡que locura!                                                                                      Y un dardo de plomo alcanzó a una bella ninfa.                                                                              De piel pálida, divina, viva y reservada.                                                                                        Dafne, su nombre la tallaba.

Comenzó así El músico su travesía por pasión.                                                                        Perseguía enamorado y aturdido a su anhelada.                                                                            El innegable rehuido, amor no correspondido.                                                                              Dafne apresurada, velaba por su piel deseada.

Exhausta y fatigada la ninfa no rendía.                                                                                            A Peneo fue a pedir un último deseo.                                                                                              ¡A su antojo padre, le ruego cambie mi figura!                                                                                Y un robusto laurel brotó ágil en un inmenso recreo.

Sus pies se convirtieron en vigorosas raíces.                                                                                El tronco sano y recto imitaba su juvenil figura.                                                                            Sus brazos en largas ramas y sus manos en verdes hojas.                                                          De la ninfa tan sólo perduró el brillo de su hermosura.

Aún Apolo persistía ciegamente enamorado.                                                                                El laurel ahora su debilidad, amor aún rechazado.                                                                        Decidió El bello siempre tener a su amada en la cima.                                                                  Coronándose él y a todo vencedor privilegiado.

Una corona de laurel es honor, honra y triunfo.                                                                              Y así sosegó Apolo su pasión.                                                                                                            Buscó de nuevo sin fe la mirada de Dafne.                                                                                  Tras un silencio… la copa asintió.

                                Mayú Sidi

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No llores

En días de lluvia, no llores en tus recuerdos.
Cuando abunden las nubes, no llores.

Observa ufano la pared que te corona,
tu refugio y el de los tuyos.
No llores en tus recuerdos porque ya lo haré yo.
Ese primer cielo blanco que tu ilusión y tu dedicación labraron.
No llores.

Que la pena en mi se pinta color negro.
Tejidos de pizarra para que en días de lluvia,
tu no llores porque ya lo haré yo.

Mayú Sidi

A Manuel Rodríguez, eterna fuente de vida.

El oasis Naguech

By: Mayú Sidi

“Tan amplia y bella es la diversidad en las personas como la fauna y la flora que
brotan constantemente en nuestro planeta”.
Esta es la frase que tenía escrita Yusef, en letras árabes, en la portada de su
cuaderno azul de clase. Que a su vez servía para escribir reflexiones personales
poemas improvisados y alguna que otra lista de recados que le solicitaba su madre.

Al igual que otros materiales escolares aquel cuaderno azul fue donado por
generosas organizaciones humanitarias al pequeño y humilde instituto donde
estudiaba Yusef.
El joven llegó a amar con fervor aquellas hojas y lo manejaba con tanto cuidado
como si de un diamante se tratase.
En las últimas semanas de clase las hojas del cuaderno azul se agotaban y podían
contarse con los dedos de las manos las que quedaban. Entonces Yusef intentó
apresurar su grafía, completar los espacios de las hojas anteriores etc.
Y a pesar de los talentosos poemas repartidos por todo el cuaderno, el destino tenía
reservado para aquellas últimas carillas un capítulo especial.

Yusef vivía en El Bedilla, hogar de los beduinos, como les llamaban los habitantes
del norte del país. Vivía en una zona desierta y humilde, la cual carecía de muchos
recursos. Los mercaderes pasaban por aquel lugar tan solo dos veces al mes.

El pozo que le correspondía a su poblado estaba retirado y el viento castigaba
cuando el sol descansaba y viceversa.
El joven conocía a la perfección el lugar del pozo local, que solía estar ambientado
por la espera de la muchedumbre. Aquel lugar era auténticamente especial.
Servía para embotellar vida, porque sin agua esta no existiría. Pero también tenía
función como centro de socialización. Allí todos los vecinos contaban sus vivencias,
compartían sus preocupaciones, reían… mientras esperaban su turno. En todos sus
sentidos, el agua nos da vida. Cuando Yusef contemplaba aquellas escenas se
decía para sí “amo esta tierra”.

En aquella época del año, las clases se estaban consumiendo y en esas últimas
lecciones del curso Yusef y sus compañeros estaban aprendiendo acerca del ciclo
del agua y su importancia en nuestro planeta.
Este proceso y la forma tan atrayente con la que lo instruía la profesora Aminatu
causaron gran admiración en Yusef.
El joven tuvo la fabulosa idea de peregrinar hacia el oasis Naguech del que tanto
había escuchado hablar. Ahora que no era tan niño podía conocer el gran oasis y
alimentar aquella inquietud que le estaba comiendo por dentro.

Todos sus familiares le hablaron en alguna ocasión de este sitio tan singular, pero a
la vez tan remoto. Y en especial, Yusef recordaba con detalle los cuentos que le
narraba su abuela Salka acerca de este oasis, los animales del desierto que allí
vivían y algunas de las anécdotas del abuelo Ahmed cuando alguna oveja o cabra
se escapaba o se perdía del rebaño. Con estos recuerdos abuela y nieto reían hasta
quedarse dormidos.
Salka, que Dios la cuide en el paraíso, siempre culminaba sus cuentos con la misma
moraleja: “Cuida donde vives para que la naturaleza te cuide a ti”.

Sin embargo Yusef no podía iniciar su travesía y dejar a su madre sola, pero por
suerte, su hermano mayor que trabajaba como taxista en el norte del país regresaba
al poblado tras mucho tiempo para estar algunos semanas con la familia. Y aquella
fue la ocasión perfecto para que Yusef emprendiera su aventura.

En su mochila de viaje llevaba varias cantimploras viajas del trabajo de su padre
que estaban rellenas hasta la boquilla de agua. Comida suficiente para varios días,
algunos consejos y trucos de supervivencia que había aprendido desde pequeño…
y como no, su cuaderno azul.

El viaje duró varios días y si no hubiese sido por las nobles ayudas y guías de los
beduinos y mercaderes del desierto Yusef no habría llegado nunca a su destino.
Allí mismo no hubiese sobrevivido si no hubiese sido por la cálida protección que
recibió de unos parientes lejanos que le trataron como a un hijo. Este matrimonio
trabajaba en la ganadería y vivían a orillas del Naguech desde hacía algunas
décadas.

En una de aquellas últimas hojas de su cuaderno Yusef comenzó a narrar sus
vivencias en el gran oasis. Precisamente fue en la antepenúltima carilla donde con
una letra pequeña pero clara se podía leer lo siguiente:
La vida aquí en el oasis es completamente diferente a la del poblado. Y me he dado
cuenta que mi abuela siempre decía la verdad, incluso en los cuentos que me
narraba.
El tío Mahmud y la tía Nur me cuentan sus preocupaciones, que son muy diferentes
a las nuestras.
Ellos dicen que el oasis ya no tiene tanta agua como antes. Están verdaderamente
preocupados …
“Nosotros vivimos gracias a este oasis, el ganado vive del agua y nuestras
plantaciones más de lo mismo.
Los señores sedentarios del norte dicen que otras tribus también deben de vivir de
estas aguas y aquí hay mucha gente para tan poca reserva. Nuestra vida es el oasis
y si muere moriremos con él…”

Ellos desconocen cuánto tiempo más puede durar el gran charco y en el ambiente
se respira una verdadera preocupación por la escasez que va en aumento.
Ahora me doy cuenta de la importancia del agua.

En el instituto, las organizaciones que vinieron a traernos los materiales escolares
nos trajeron también vídeos de la vida de los sedentarios de otros continentes, ellos
son muy diferentes a nosotros y quizás un poco raros.
Ellos tienen agua eterna, que usan incluso sin pensar. Y gozan de pequeños oasis
azules donde los niños juegan. Son afortunados.
La próxima vez le diré a la profesora que hable con ellos en su idioma y les diga que
nos presten un poco de agua para el gran oasis. Porque si no es así, es posible que
tengamos que ir a vivir donde habitan ellos.

Pero yo amo mi tierra y sus paisajes y no quiero irme, cuidaré de ella hasta la última
gota de agua. Además cualquiera mueve a mi madre de su paraíso.

Muchas veces comí frutas y tiré las cáscaras sin pensar en el ganado, la próxima
vez debo de acordarme de ellos. Porque después los sacrificamos cuando vienen
invitados. Y estoy ansioso de regresar a casa y retomar mis labores en el huerto,
que mi dejadez perdone.
Toda vida es un ciclo constante que tiene una fecha caducidad. Pero todo es parte
de un proceso que no tiene fin. O al menos de momento.

Mi abuela nunca mentía, ni siquiera en los cuentos, y tampoco lo hacía cuanto me
repetía constantemente tras cada relato: “Cuida donde vives para que la naturaleza
te cuide a ti”.

Fin del cuaderno.

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Esperanza, Felicidad y Paz

Los primeros rayos de sol que ofrecía la nueva mañana eran nítidos, directos y con mucha iluminación concentrada capaz de cegar cualquier mirada.
Sin embargo en la ventana del cuarto de Rafael todavía dominaba la oscuridad que poco a poco se iría consumiéndose con la luz del amanecer.

Rafael o Rafa, mejor dicho, que es como le gusta que le llamen, vive en Castroponce un pequeño municipio de la provincia de Valladolid. El hombre de 47 años de edad trabajó desde los 20 años en una panadería del pueblo vecino. Pero con la llegada de la crisis económica fue despedido de su trabajo y a los pocos meses de aquello el negocio cerró sus puertas.

Tras lo sucedido Rafa no supo como actuar ante la nueva situación, el jamás había vivido algo parecido.

Hizo numerosas entrevistas de trabajo pero al fin no lo escogieron para ninguna. Fue a las oficinas de paro de la provincia pero tampoco encontró solución alguna. Hizo numerosos cursos para enriquecer su currículum, pero al fin no le sirvieron para ningún otro puesto…

Y entonces Rafa que no había tenido ningún problema con el dinero durante los últimos 20 años, en esa situación se había convertido en su pesadilla.

De vez en cuando lograba realizar trabajos temporales y así conseguía algo de dinero, pero eso no era suficiente para llegar a fin de mes en la familia de los Vega Sánchez. Su mujer estaba en una situación bastante similar a la suya y el asunto no parecía ir a mejor, mas bien todo lo contrario.

Cuando se realizaba la comprar, en el carrillo había lo justo y necesario. El consumo de agua fue por botellas, la ducha tenía que ser breve porque la factura del gas a fin de mes restaba considerablemente a los pocos ingresos mensuales. Y eso de baño ni imaginárselo si quiera. Respecto a la luz eléctrica se quitaron la mitad de las lámparas de la casa y cuidado con el consumo excesivo no vayamos a quedarnos en velas para el próximo mes.

Ya os podréis imaginar cómo estaba Rafa. Destrozado por dentro y por fuera, sin motivación alguna, siempre con preocupaciones de dinero … Y por si esto no fuera suficiente a los dos años de su inactividad laboral su mujer Esperanza se separó de él y fue a vivir con sus padres.

Su hija Felicidad había empezado aquel nuevo curso la carrera de enfermería en Valladolid. Rafa había caído muy bajo. Pasó tres años sin salir apenas de su casa, sin relacionarse con las personas del pueblo. Estaba amargado, desesperado por su situación y sentía importancia por no saber cómo volver a levantarse. Pasaba la mayor parte del día criticando los políticos de país, no se perdía ningún debate entre partidos y su conclusión final siempre era. “Vaya mierda de políticos, así vamos en la cola de Europa”

Menos mal que algunos fin de semanas su hija Felicidad iba a visitarlo. En sus visitas el padre no se podía sentir mejor. Iba al centro junto a ella, se contaban sus problemas mutuamente y sobre todo Felicidad le daba a su padre una dosis de motivación que fuera de lo común. Por decirlo de alguna manera, ella era la heroína que lo rescataba de aquel amargo mundo y por poco tiempo que fuese él se sentía la persona más feliz cuando estaba junto a su hija. De hecho hasta puedo asegurar que Rafa esperaba con entusiasmo la próxima visita de su hija cuando los domingos por la tarde se despedían entre oprimidas lagrimas.

Sin embargo cuando volvía a estar solo, todo se volvía negro, no había motivo ni tampoco motivación por nada, su rutina estaba empapada de cosas negativas y eso lo hacía un viejo, un viejo de 47 años o al menos eso es lo que se consideraba él.

Un martes 17 de Febrero Rafa estaba tan aburrido y cansado de lo mismo que decidió dar un paseo por el gran parque que hay cerca de su urbanización.
Se quitó su uniforme de diario: el pijama, se puso unos pantalones largos, una sudadera marrón y se sentó en la cama para ponerse unos calcetines juntos los zapatos de campo que apenas había estrenado.
Antes de salir de su casa cogió el chaquetón que le había regalado Felicidad por su cumpleaños, revisó que en su bolsillo todo estaba en orden y cerró la puerta de su casa con un ligero suspiro.
Hacía mucho tiempo que Rafa no disfrutaba del fresco aire de la mañana, eso dibujó una sonrisa imborrable de su cara, una sonrisa que lo decía todo.
Al entrar en el parque siguió caminando sin ningún destino, pero no porque no lo tuviese planeado previamente, simplemente no era consciente de por dónde iba. Sus pies estaban dirigiendo la ruta mientras tanto su mente por primera vez tras muchos años de oscuridad se permitió disfrutar del dulce canto de los pájaros, de caminar con el aire en contra y que este te masajee la cara, se permitió disfrutar del silencio solo interrumpido por sus pasos. Se permitió disfrutar de algo tan simple como un paseo pero que ni el dinero de todo el mundo podría comprar.
Aquella mañana fue un antes y un después en la vida de Rafa. Desde entonces salió a andar todas las mañanas.
Se interesó por la vegetación y los arboles de la provincia y emprendió un detallado estudio acerca de dicha flora . Conoció a Pedro un anciano capaz de permanecer horas y horas sentado frente a un libro en su banco de siempre . Cuando Rafa conoció al anciano este resultó ser el primer guarda del parque. Pedro tenía un habla perfecta, sabía mucho a cerca de la naturaleza, nunca se cansaba de aprender y su humildad se manifestaba en cada palabra que decía, en cada mirada. Además de ser una persona extraordinaria. Rafa sentía verdadera admiración por aquel sabio hombre. Veía en él el reflejo de la persona en la que se quería convertir cuando el fuese anciano. Pedro fue un apoyo de mucha importancia para que Rafa pudiera avanzar en su estudio de la vegetación de la zona.

También conoció a Paz, una mujer de su misma edad que todos los viernes por la mañana llevaba a su dálmata a la zona de perros del parque. Poco a Poco se fueron conociendo y cuando el animal se daba sus propios paseos Rafa y ella se quedaban sentados en el banco hablando de diversos temas. Pero de lo que más dialogaban era sobre asuntos políticos. Sin embargo no conversaban a cerca de cualquier tipo de política. Mas bien compartían pensamientos realistas, analizaban lo positivo y lo negativo de nuestra sociedad, se convencían mutuamente con ideas con constructivas.

A tal punto llegó el asunto que unos pocos meses después iniciaron un proyecto llamado “ESPAÑA EMPIEZA POR TÍ”: Consistía en concienciar a los ciudadanos que España somos cada uno de nosotros, y que los políticos solo son un medio para la organización de la sociedad. Así que mediante campañas de recogida de basura, de recogida de alimentos para personas paradas que lo necesitan, charlas en colegios, institutos, universidades… y así pudieron ayudar e impacientaron en el corazón de miles de personas. Incluso su iniciativa llegó a patrocinarse en diferentes medios de comunicación nacionales.
Su lema siempre por delante: “Los políticos no son nuestros padres y tampoco posen ninguna varita mágica, ACTUA con responsabilidad, CUIDA tu país”. Lo que empezó como una simple idea de un proyecto limitado se convirtió en una asociación de la que muchas personas se beneficiaron y aún lo siguen haciendo.
Lo mismo que sucedió con el proyecto se reflejó en sus autores. La relación entre Paz y Rafa dejó de ser una semilla de amigos y creció el fruto de una dulce pareja de amor que actualmente viven en Valladolid. Por cierto muy cerca de la universidad donde estudia Felicidad.
La pareja se levantaba todas mañana con una energía fuera de lo común, sabían que la asociación era importante para muchas personas que lo necesitaban y tenían que estar a la altura de la demanda.
Dicen que un equipo siempre debe estar siempre unido, y es completamente cierto, el apoyo que recibió la asociación del ayuntamiento de Castroponce fue vital para el crecimiento de esta y más adelante para su continua mejora.

¿Y del día a día de Rafa que fue?. Mejor lo averiguamos leyendo una pequeña carta que recientemente escribió a su ex pareja, si él nos permite claro está.
Querida Esperanza:
Han pasado cinco años de nuestra separación y durante este tiempo he pasado por muy malos momentos, pero he aprendido que la vida es para disfrutarla de la manera que elija cada uno. Que el dinero podrá ser importante, pero los verdaderos placeres de la vida no se encuentran a su alcance. He aprendido que es vital perdonar para poder seguir relacionándonos con nuestro alrededor. ¿Pero todos los conflictos que hemos pasado? te preguntaras tú, y yo te respondo ¿ y todos esas experiencias vividas junto a ti? ¿ Son razón alguna para dejar de perdonarte y quererte?.
Como te habrá Contado Felicidad, ahora vivo en Valladolid con mi pareja Paz y siempre que te apetezca aquí tendrás las puertas abiertas de tu casa. Paz es un pilar en mi vida, al igual que lo eres tú junto con lo más grande que me ha podido dar el universo y comparto contigo, nuestra hija.
Y una última cosita, quería que supieses que soy el hombre más privilegiado del mundo al tener a ESPERANZA, FELICIDAD y PAZ en mi vida.

Besos y abrazos, Rafa.

«Sólo una persona puede superarte, y ese sin duda eres tu mismo»

Mayú Sidi.

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Luces de vida


 

Pensemos por un momento …

¿Y nos proponemos vivir sin todos esos prejuicios que nos rodean? que tanto nos han frenado durante todo este tiempo.
¿Y si dejamos de vivir con esa inseguridad que no nos deja brillar y demostrar
nuestro verdadero talento?.
¿Y si empezamos a limpiar el polvo del exterior de nuestras potentes e iluminantes
bombillas? que hasta hoy nos oscurecía, haciéndonos creer que era nuestra
verdadera luz .
¿Y si esa vocecilla de comentarios negativos se sustituyesen por palabras de
motivación a la hora de afrontar nuevos retos?.

¿ Y que pasaría si no no importase lo que opinen los demás ?
¿ Y si …? ¿ Y si …? ¿ Y si …? …
¿A cuantas metas nuevas conseguiríamos llegar? .                                                                      ¿Cuantos sueños que se quedaron dormidos despertarían para alzar el vuelo?.

¿ Cuantos regalos volveríamos a desenvolver ilusionados?.
Regalos cargados de nuevos objetivos, sonrisas, miedos, lágrimas, experiencias,
pensamientos, alegrías, fracasos, aprendizajes…  sentimientos que ni siquiera
imaginábamos que existían.
La mejor noticia que muchas veces olvidamos es que en este mismo instante
podemos empezar a vivir la vida de forma diferente.
En cada segundo la vida nos brinda la oportunidad de borrar el PASADO, vivir este
instante único y exclusivo que jamás volverá a repetirse nuestro PRESENTE, para
que en un FUTURO no muy lejano recojamos las mejores cosechas de las
semillas que hoy estamos trabajando.
Es hora de ser felices, es hora de brillar como nunca lo hicimos, volver a brillar
como reflejo de nuestros corazones.

Yo dejo por concluido este escrito, no quiero perder ni un segundo…                                ¡CORRE! a por ese sueño, que no es imposible.

La vida nos da la oportunidad de vivir, nosotros elegimos el modo.

Mayú Sidi

YO

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