¡Bienvenido Otoño!

Por Mayú Sidi

Aún siento mis manos cálidas.
A causa de un estío de aprendizaje.
Siento mis alas de vuelo a punto.
Listas para despegar con el otoño.

Quiero escuchar y aprender. Conocer y experimentar porque cuando el alma me susurra y mi conciencia acaricia el silencio me piden exactamente eso.

Tan lejos, y tú a mi lado.
No te veo y sin embargo tú me abrazas.
Yo dudo y tú conoces mis decisiones.
Familia.

Cuida de tu alama porque ella es el reflejo de tu ánimo.

La conciencia es la conjugación del presente más estricta. Es apreciar cada suspiro, cada movimiento, la cura del pensamiento ciego. La conciencia es la guardia del aquí y del ahora, el goce del agradecimiento y de la vida. El resto es una obsesión de la mente que para sobrevivir salta entre el pasado y el fututo según le convenga.

Podría quedarme con los recuerdos oscuros y banales del pasado para aprender de ellos. Pero prefiero quemarlos. Porque un lienzo virgen no se merece menos que grandes aspiraciones y pasiones acentuadas.

¿Dónde termina el horizonte?

Lejos de la muchedumbre, en un lugar desechado por la economía y por la política mundana me conmueve el valor del paisaje. Y bajo un cielo inmenso y un paraje árido tomo un descaso sobre las aguas cristalinas. Entrego mi ego y me entrego yo con él, la obra de Dios se extiende a lo largo de los cielos y la tierra y conmueve nuestros latidos.

Una chispa, tan solo una chispa es la separa lo rudimentario y la sequía de una dieta alimenticia, luz y prosperidad.

¡Feliz otoño amigos/as!

¿Dónde termina el horizonte?

Por Mayú Sidi

Un velero, así lo definen los libros de náutica.
Una barca de paseo para los tripulantes.
Pero fugaz en su criterio, un velero en alta mar.
No observen a lo lejos, sus hogares ya no verán.

De tres composiciones se levanta esta barca.
Querer, ansiar la travesía y la mar.
Confiar, creer en su conjunto y a conjunto.
Partir, porque sobre el ancla no se pescan banquetes.

¡A la deriva! ¡A la deriva! se escuchó.
Mantengan la calma, no se dejen intimidar salió el capitán.
Quieran salvarse, confíen y cooperemos para ello. Hermandad en desventuras.

“Se salvaron en un velero” pinta la prensa.
Un navío corrige en su periódico el capitán.
En el querer está la primera y más importante decisión.
¿Quién sabe?, quizás esta barca descubra algún día la consumación del horizonte.

A mi blog “La magia de la diversidad” que hoy es su tercer aniversario.

We have the peak but we want the sky

By Mayú Sidi

The summer sun shines but every corner is protected by the darkness and the sad imaginations. The blind cycle of thoughts.

My friends told me that yesterday morning there was a strong storm but I did not feel anything because my thoughts’s don’t take up the hands of my heart. A tea for the selfish thoughts please.

However after the big storm nothing is the same. What happened? My dreams were poisoned, my dreams were sleeping. Nonetheless now my smile is happy, something to do even if it is thank the beauty of living, the origin of the life.

A simple push after the storm was enough. I do not know what the future holds for me, but I’am here for to create great things, for me, for you, for the society and for the planet. After all we are what we offer.

All the storms and the virtues are in our thougts but fortunately we can chosse our own perception. Of course, this does not mean that there will be no problems in the future, but we can choose the attitude to overcome these obstacles.

Take my hand my brother/sister and let star. We have the peak but we want the sky.

Aracena, Spain. Photo by Mayú Sidi

Historias de nuestro mundo

Por Mayú Sidi

GHALIA
A la vera del atardecer siempre venía a mi puerta y sin entrar chillaba “tía Ghalia, ¿tienes la comida del ganado lista? Y cuando regresaba del viaje dejaba el bol del pasto vacío en la puerta sin avisarme e iba corriendo a jugar al beisbol en el llano del vecindario. Cuando caía el sol, antes del rezo del anochecer, volvía el pequeño acompañado de sus amigos y sin entrar en casa chillaba… “tía Ghalia, tía Gahalia, ¿tienes agua?” mis ojos se emocionaban al escuchar aquella petición y la gratitud de aquellos mozuelos saciaban mi hogar. Tan solo Dios puede otorgar tal bendición a un alma anciana que sus  manos son huérfanas de familia.

BERNARD
Cuando Bernard recogía los últimos montículos de algodón de la jornada para trasladarlos a la gran granja, reflexionaba en absoluto silencio… serán abrigos para los inviernos de los pupilos. Será una manta de regalo que el cariño envolverá de eternidad y será seda para los sueños mas profundos. Y una sonrisa se dibujaba en su rostro agotado.-Esta tierra ha servido un sin fin de abundancia, cuidar y servir al mundo es seguir su ejemplo-. Era en los últimos ecos del atardecer cuando Bernard se sumergía en una extraña melancolía, que ensalzaba a una energía natural suprema de la cual se sentía parte. Quizás la intensidad de la luz del medio día sea más ciega que la luz de la noche.

MIA
Mia nunca miraba atrás, ella era la valentía personificada y el coraje naciente. No temía a las consecuencias de sus actos porque cada paso que avanzaba era fruto de decisión y propulsado por la confianza. Sin embargo su historia no siempre se escribió con esta intensa tinta. Hubo un tiempo en el cual el ajetreo de la sociedad empequeñecía los ojos de Mia y las grandes muchedumbres intimidaban la presencia de la joven. Hubo un tiempo en el que el fracaso, (el bautizado por la sociedad) amenazaba con alcanzar los talones de Mia que procesaba todo demasiado lento, parecía que no avanzaba. El bucle sin fin de sus tormentos la retenía presa porque al parecer su pila a penas había comenzaban a trabajar. Sin embargo todo cambió cuando la joven a imploró el mundo de los hábitos y los comenzó a incorporar en su vida del día a día… somos lo que pensamos. Pronto Mia dejó de comprometerse por satisfacer la necesidad de otros y dosificando sus fieles promesas encontró los ocultos senderos que la guiaban a sus propias metas. Mia siempre lo decía, “si mi cuerpo es el que me mantiene, mis hábitos me dan la vida”.

LANJARO
Suyuri contaba con 72 años recién cumplidos y era bisabuela por partida doble. Sin embargo aún seguía cuidando de su tío Lanjaro, que la vejez le había otorgado un reencuentro prolongado. A la hora del sol naciente todos los niños querían besar la cabeza de Lanjaro antes del desayuno colectivo y al anochece se sentaban junto a él para que les contase las antiguas historias del poblado. Los jóvenes fieles al culto acudían a él para escuchar sus consejos y como mantener el alma en su mayor plenitud. Todos los vecinos querían al anciano erudito y se acercaban a él para nutrirse de su amor y sencillez al igual que una manada busca recomponerse junto a una fuente de agua. Tan solo durante las noches Lanjaro podía disfrutar de su soledad y escuchar el poder del silencio que tantos años le había costado conquistar. Sin embargo una de las primeras noches de verano escuchó tras su espalda los pasos de Millru, la mas pequeña de la casa. Con voz tímida y triste la pequeña dijo, “abuelo los primos se repartieron mi chocolatina”. El abuelo le abrió sus brazos y las lagrimas de la pequeña rompieron en silencio bajo el hombro del anciano quien acarició su pelo y susurrando le dijo: “hijita mía, si todos los merenderos del río están ocupados no significa que no puedas bañarte o comer en él, el río es muy largo”. Sacó dos chocolatinas de su bolsillo y las puso en la mano de la pequeña antes de quedara dormida.

Ghalia, Campamentos de Refugiados Saharauis Tindouf

La Osa Mayor y la Osa Menor

La Osa Mayor, así la conocían los habitantes que levantaron Djémilla

Historias bajo las estrellas del desierto

Cae la luna creciente, Venus desnuda el firmamento.
Lluvia de estrellas, se dilatan los lunares.
Cometas fugaces, miel en los labios de los mortales.
Se agita el universo, ¡abuelo! ¿cuál es esa?
Inquieta pregunta Leila.

Siete son aquellos destellos, ¿los ves hijita mía?
Aquella constelación fue una niña tan hermosa como tú.
Se llamaba Calisto y era el esplendor de su cortejo.
O en los bosques o en la cacería, en otros parajes no la encontrarías.

Templada la juventud, Calisto soledad e intimidad perseguía.
Mientras, en los cielos, Zeus observaba cada movimiento de la ninfa.
No se resistía, no se resistía.
Y los rayos del amanecer se fundieron con el llanto de una dulce criatura.
Arcas, así lo llamarían.

El astuto Zeus ocultó el suceso a su esposa Hera.
Y ordenó a Maya la crianza del pequeño.
Calisto encubrió el secreto al cortejo y a su encomendada Artemisa.
Pero la agonía y el silencio roían el arco de la cazadora.

Desvelado el sigiloso misterio, el caos prendió en aquel reino.
Artemisa desterró a la ninfa del virgen cortejo.
Y celosa e indignada Hera transformó a la montera en presa.
La metamorfosis más amarga, de ninfa arquera a osa de caza.

La osa amainaba los bosques porque conocía los secretos de sus trampas.
Pero un día avivada por el amor materno reconoció a su hijo.
Arcas, que flechas portaba, en guardia se dispuso ante la carrera de la osa.
Sin embargo, y extraño en el joven, por unos segundos quedó perplejo, congelado.
Vínculos de amor infranqueables.

Antes de que el desastre sucediera, Zeus evitó la expiración de su fugaz romance.
Convirtió a la osa en una constelación del firmamento, la Osa Mayor.
Y como remedio de su soledad, transformó a Arcos en otro astro, la Osa Menor.
Idénticos, eterno y unidos, ¿los ves?

Hija, nunca abandones a tu madre, porque ella es la persona que más te ama en esta vida. Y recuerda que todos los niños y niñas tenéis una estrella que brilla sin cesar, porque sois luz para este mundo. Y la Osa Menor también tiene esa luz, que es la Estella Polar, allí está, ¿la ves? Pero eso ya es otra historia… buenas noches mi Laila.

Night sky with the constellation of Ursa Major and Ursa Minor and the North Star

Reseña del libro Gora, Rabindranath Tagore

Sigue con alegría tu camino, siempre lista para elegir lo bueno. Entrégate a Dios, deja que Él sea tu única ayuda, entonces siempre volverás a encontrar el sendero del bien.

Paresh Babu, Gora

Por Mayú Sidi

Gora, una juventud en la India, es una novela del prestigioso poeta, escritor y filósofo bengalí Rabindranath Tagore (1861-1941) que fue publicada en el año 1910. La novela original está escrita en bengalí, pero se ha traducido a diferentes lenguas. Las traducciones al español de esta obra de la editorial Akal han corrido a cargo de Anatole y Nina Sanderman.

La columna vertebral de la obra es el debate y la controversia acerca de las castas de la India y todo lo que esta división social engloba: la pureza étnica, lo tradicional con límites muy marcados, la reafirmación de las creencias religiosas individuales, la destructuración de la sociedad india y el futuro que le depara etc. También se evocan los antiguos valores de la India en contraposición a las aportaciones ideológicas y sociales que los ingleses introdujeron en la India.

A lo largo de la novela se hace especial hincapié en las discrepancias sociales y religiosas entre la clase ortodoxo (comunidad hindú, humilde, tradicional y estricta en sus rituales religiosos) y la comunidad Brahmo Samaj (grupo social y político perteneciente a la aristocracia de la India, de creencia monoteístas y con gran influencia de la educación y sociedad inglesa). Basándose en su experticia personal, Tagore transmite de forma magistral la división entre estas dos castas. Y los diálogos entre los personajes, las actitudes y las decisiones de cada uno de ellos reflejan las virtudes y las carencias de sociedad india del momento.

Gora y Binoy son los personajes principales de la obra y aunque no comparten la misma sangre, ambos jóvenes se criaron juntos y se consideran como hermanos. Los amigos pertenecen a la comunidad ortodoxa hindú, sin embargo, son jóvenes instruidos, cultos y que se preocupan por la situación su patria.
Un día por casualidad Binoy conoció a la familia de Paresh Babu que pertenecen a comunidad de Brahmo Samaj. Binoy comenzó a frecuentar la casa de Paresh Babu y poco tiempo después tal amistad conformó una relación de inmensa confianza y afecto. Esta es la semilla de los vivos diálogos de la novela, que confrontan ambas castas y sus ideologías. Pero también son diálogos de aprendizaje y respeto.
Entre las inquietudes religiosas y políticas de los jóvenes: Gora, Binoy, las hijas Paresh Babu, Harán etc. a veces se asoma la inexperiencia y la soberbia. Sin embargo, la sabiduría de los ancianos padres aporta sensatez y equilibrio, sin olvidar que el amor también puede derrumbar las estructuras sociales y creencias más consistentes que existan.

Gora es una lectura muy recomendable. Es una novela que nos enseña ser empáticos con las opiniones de los demás por muy opuestas a las nuestras que sean. En esta lectura la actitud de cada personaje se ve influenciada por las experticias vividas por cada uno de ellos y por eso podemos entender sus comportamientos. Sin embargo, Gora también invita al lector a ser crítico, y no solo con lo que escuchamos de otras personas o medios, sino que también con nuestra propia opinión y deseos. Desterrar una inclinación natural o un amor sincero por una falsa convicción casi nunca es una decisión acertada.

Un gladiador

Las luces de la madrugada se desvelan a un suspiro antes del infarto. Respira el alba el aire de una filosofía calmada. ¿Cuanto cuesta el silencio? Un destello morado del arcoíris brinda una nueva esperanza, ya no se piensa, se vive ¿donde encontrar aquella calma? Cuando el corazón besa el alma. Ojalá así toda la vida.

Llega la nueva mañana, día ansiado en el pasado. Y aunque no todo es cómo se pintaba, tampoco es una decepción absoluta… aún queda la esperanza en el mañana, que allí quedó anclada. Espejismos del rebaño. Superficialista y obediente. ¿Enfurecerse por no poder seguirlo? Dolencia random aún no estudiada.

Es el ser sus propias cadenas y su castigo. La cura de la eterna incógnita, hacer lo que se ama. Abrir un nuevo libro que motive a vuelos exóticos, abrir camino a diferentes experiencias… Vivir es refrescar la mente del bucle que nos mata. Vivir es arrodillarse ante la magia de la diversidad de la vida.

No tengo… No publico… Pública, no pienses! El pensamiento incongruente es egoísta y ciego. Un gladiador no le mueven las aclamaciones del público sino la convicción por su pasión. Mucho antes de entrar en el anfiteatro, el caballero sabe que arrasará con todo aquello que se encuentre en la pista. Y no lo hará por el precio del premio, ni mucho menos por los aplausos del gentío. Si no por dejar su huella en la historia, cumplir la promesa irrefutable que tenia consigo mismo.

Mayú Sidi

رمضان مبارك | Happy Ramadan

بسم الله الرحمن الرحيم

رمضان مبارك لكل المسلمين والمسلمات
أعطانا الله سبحانه وتعالى شهر رمضان. واحد من الأركان الخمسة في الإسلام هو الصيام في شهر رمضان. معنى هذا، يكونوا المسلمين بعيدين عن الأكل والشرب خلال النهار. و لكن نور رمضان في قراءة القرآن الكريم و الصلاة مع إخواننا المسلمين و قضاء الوقت مع الأهل. تذوب الأنانية و يزهر التضامن بين الناس و السعادة مع نفسنا تصبح أكبر من جسدنا. و لهذ, رمضان المبارك

In the name of of Allah the Merciful

Happy Ramadan for all Muslims God gave us the month of Ramadan. One of the five pillars of Islam is fasting in Ramadan. What this means is that Muslims are far from eating and drinking during the day. But the lights Ramadan: read the Holy Quran, pray with our Muslim siblings and spend time with our familiy. Selfishness melts and solidarity thrives between people and happiness of our soul becomes bigger than our bodies.   

المحجوب سيدي

La Semana de Sevilla

Por: Mayú Sidi

Olores de incienso y palio.
Los nervios florecen, la pasión en primavera.
Acaricia Triana las velas, las recibe Sevilla adornada y presumida.
Antes de salir al paso, una pringá en el Postigo. ¡Un descanso chiquillo!
¡Son las cuatro, se abren las puertas de la gloria!

Santa Ana catedral de Triana, cuna de las hermandades gitanas.
La Giralda inquieta, observa quien se acerca por San Pablo.
Privilegiada la Campana, en primera fila no aparta su mirada.
¡Que ya entramos en carrera, ya no puedes estar abuela!

De día esconde Santa Cruz sus mil secretos, de noche no parece judería.
La Cartuja y San Bernardo se derriten por la Madrugá que se desvela.
Plaza Nueva y la Catedral, ya se ven, se incorpora el Giraldillo.
¡Pequeña, ya no me quedan estampitas, pero toma la de mi penitencia!

No olvido mi Sevilla, ni su pasión ni su alegría.
Musulmana, cristiana o judía, Híspalis una promesa custodiaba:
Cuidar a quien la serviría, por eso jamás se casaría.
Aquel que lo negaría, de su palabra yo no me fiaba.

Al Cachorro y a Las Aguas de los míos.
A La Veracruz de la Puebla de los Infantes de mi compadre.
Y a todos quienes ellos tienen en mente en la Semana de Sevilla.

Claire

Vinilo de armonía, susurros de paciencia. Templado el cantar, aún los pies congelados. Se adentra la sinfonía, se alejan los suspiros. Denota un silencio frío una melodía paulatina.

Claire odiaba sus cumpleaños, ninguno fue feliz. No por el destierro de sus deseos, ni por la ausencia de los amigos. Si no por su tímida niñez, latente mirada de unos ojos de color incierto. Sucedió en uno de aquellos días, una caída impredecible. A centímetros del abismo, a un suspiro del silencio. Lejos del socorro. Se curó en la armonía del campo, entre los ganados de las parroquias norteñas. ¡Cuídate! La matrona dos siempre repetía: uno para la despedida. El segundo, más pausado… El mejor consejo que jamás le habían regalado.

Creció Claire clonado a su madre. Genética que no se dio un respiro. Desde muy jovenzuela ya celebraba las batallas de su padre. Nunca lo llegó a conocer, pero sus vitorias las sentía.  Aunque tampoco Jamás tuvo noticias de ellas. Servicial y atenta, en el poblado todos la querían. Sus palabras guiaban, su ejemplo resplandecía. Desmesurada sencillez.  Tranquilizar el corazón de las personas también es sanarse a uno mismo.                                         

Pero al igual que la generosidad del huerto, no todos los días fueron de cordura. ¡Pero sí el día en el que regresó el abuelo! En aquel nuevo amanecer Claire completaba otro año de travesía en la vida. El mismo día cuando en el alba primitiva dio a luz a un destello. Entre llantos, gemidos, euforia y risas, calló una noche perfumada de armonía.

Templado el cantar, pies abrigados y mimados. Se adentraba la sinfonía de una luna derretida.

Mayú Sidi

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